Cartel de la final de la Copa de la Reina 2009. | blogdelosimposibles.wordpress.com

Por segunda vez en la historia, La Romareda acoge la final de la Copa de la Reina. Mucho ha cambiado desde que el Añorga KKE se alzara con el título en ese escenario en 1991. Yugoslavia elegía contrarreloj un nuevo presidente ante las presiones de la entonces CE para impedir la guerra en los Balcanes, en España arreciaban las críticas en el PSOE al entonces presidente del Congreso de los Diputados, Félix Pons, y a Luis Yáñez, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Sevilla por sus críticas al partido y al tándem Felipe González-Alfonso Guerra, que se había roto poco antes con la salida del segundo del Ejecutivo.

Y en fútbol, el Atlético de Madrid ganaba el primer título durante la presidencia de Jesús Gil gracias a Paulo Futre, Juan Sabas o el hoy entrenador del equipo masculino rojiblanco, Abel Resino (trofeo Zamora de aquella liga 1990-91 que ganó el Barça, en la que Emilio Butragueño fue el máximo goleador y el propio Real Zaragoza jugó la promoción de descenso al quedar 17º en la liga, sólo por encima de Cádiz, Castellón y Real Betis). Aquel equipo colchonero levantó la Copa del Rey gracias a un gol de Alfredo Santaelena en la prórroga, en el Santiago Bernabéu.

La liga femenina tuvo un campeón que no entraba como favorito en las quinielas al inicio: el Oiartzun KE, que concluyó el campeonato con los mismos puntos que el Villa de Madrid y el Añorga. Ni el goal-average dirimía el empate entre madrileñas y guipuzcoanas, por lo que el título se decidió por el mayor número de goles a favor y en contra.

La Copa de la Reina también dio pie a más de una sorpresa. Para empezar, el Español (bajo su antigua denominación), subcampeón la temporada anterior (cayó en la final ante el Añorga) no participó ese año en el torneo, en el que campeón de liga cayó en cuartos de final ante el Barcilona Deco Parquet. En semifinales, el Añorga superó al Villa de Madrid y el Barcelona al Barcilona.

En La Romareda se hablaba más de la anulación de la sanción a García Sanjuán, que le habría impedido jugar el primer partido de liga en la 1991-92 o de las posibles ofertas que pudieran llegar por el meta paraguayo José Luis Chilavert, declarado transferible por el Zaragoza.

El 30 de junio se jugó la final, ante unos mil espectadores. El Añorga de las hermanas Bakero (Itziar y Ainhoa) y Arantza del Puerto, entre otras, superó con claridad al Barcelona de Roser Serra con un rotundo 0-3 (Bea, Laguardia y Alberdi). Era la segunda Copa consecutiva para las guipuzcoanas, mientras que las catalanas tuvieron que esperar hasta 1994 para ganarle la final al Oroquieta Villaverde, pero eso es otra historia…