El “deporte rey” tiene sus “reinas”. Las mujeres tienen tanto derecho a jugar al fútbol como los hombres, y ahora que Internet ofrece la posibilidad de unir a equipos, entrenadoras/es y jugadoras, me pareció un buen momento, allá por 2006, para pensar que también se debería conocer lo que hubo antes.

El objetivo de Podemos jugar es contar las historias pequeñas y las grandes que se han movido en torno al fútbol femenino en España, con el rigor de una investigación seria y concienzuda, contrastando los datos antes de ofrecerlos y llegando hasta donde otros, si lo intentaron, no pudieron.

Cuando el material reunido durante los últimos años por quien esto escribe tenga forma, tengo la aspiración de convertirlas en un libro (o los que sean menester).

Como toda enumeración de principios suena bien. Ahora hay que ponerlo en práctica. En eso estoy. Si te animas a participar de ello, me harás feliz, pero ante todo, disfruta del fútbol. Las paradas, los regates y los goles no tienen sexo, los prejuicios sí.